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lunes, 3 de mayo de 2010

LA LEY VIGENTE

LA LEY, LA TORÁ, LA INSTRUCCIÓN Y ENSEÑANZA


¿LA LEY ESTÁ ANULADA?

1º Mt. 5:17: No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Ro. 10:4: Porque el fin (telos: propósito, explicación), de la ley es Cristo. Mt. 5:18: Porque de cierto os digo, que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que TODO se haya cumplido. Romanos 7: 7-9 “¿Qué, pues, diremos? ¿La Ley es pecado? ¡De ninguna manera! Pero yo no conocí el pecado sino por la Ley; y tampoco conocería la codicia, si la Ley no dijera: «No codiciarás»; Romanos 7:12 “De manera que la Ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno”; Gálatas 3:24 nos dice: “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos al Mesías, a fin de que fuésemos justificados por la fe.”

2º Todos los textos anteriores lo que demuestran es que la Ley sigue vigente, pero explicada o limpiada de legalismos en Cristo. El ejemplo más claro para esto, lo tenemos en Mt. 23:3 y resto del capítulo; “…todo lo que os digan –los fariseos- guardadlo y hacedlo…pero no hagáis conforme a sus obras”; aquí evidenciaba la hipocresía humana de ellos, pero no estaba atacando a la Ley.

3º Ex. 24:12: “Entonces YHVH dijo a Moisés; sube al monte a mi y espera allá, y te daré TABLAS de piedra, y la LEY, y MANDAMIENTOS –Torá- que he escrito para enseñarles –Toratizarles-.” Aquí vemos que Dios no solo da 10 mandamientos, pero además vemos que estos mandamientos también son para los gentiles en Ex. 12:38 dice: “También subió con ellos toda clase de gentes…” y añade en el verso 49: “LA MISMA LEY SERÁ PARA EL NATURAL Y PARA EL EXTRANJERO QUE HABITARE ENTRE VOVOTROS.” Esto adquiere un significado más profundo en Ro. 11 cuando dice que nosotros los gentiles, hemos sido puestos dentro del buen olivo que es Israel, y no viceversa. Esto lo confirma Pablo al decir en Ef. 2:19, que: “…ya no somos más extranjeros, sino CONciudadanos (de los que ya estaban) y miembros de la familia de Dios.”

4º Hch. 21:-24; Hechos escrito después de Gálatas, muestra que Pablo y sus palabras, fueron mal interpretadas no solo en nuestro tiempo, sino en aquel tiempo, por eso los ancianos y Jacobo hermano de Jesús, se reunieron en Jerusalén para clarificar todo. Hay muchos textos que trasladados a nuestra cultura occidental aparentan una cosa, pero leídos desde la cultura de los judíos convertidos, es otra muy distinta. Veamos:

5º Ro. 3:31: “¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.” Este texto nos muestra que la fe y la ley son dos cosas distintas, pues nos dice que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley Ro. 3:28; pero la ley ayudará a que el hombre pueda ser justificado pues sabrá distinguir al pecado con la ley. No podemos saber lo que es pecado, si no tenemos con que compararlo. Esto lo remarca muy bien 1ª Jn. 3:4: “…todo aquel que comete pecado infringe también la ley, pues el pecado es infracción de la ley.”

6º Ro. 5:20; Cristo no hizo algo nuevo, sino renovado y completado, El cerró con Su Autoridad toda la Ley para que nada ni nadie pudiera seguir adulterándola. La Ley no salvaba, solo evidenciaba el pecado, porque de otra manera sería imposible saber lo que es pecado y lo que no. Cristo NUNCA ANULÓ la Ley, porque sino sería anular los mandamientos de Su Padre que han de servir como conducta, a todos los habitantes de la tierra hasta el fin del mundo.

7º Ro. 6:14; Pablo viene a enseñar a los Romanos, Gálatas, Corintios, Efesios, Colosenses y Tesalonicenses que si ellos pecaban, estarían violando la ley de Dios. Pablo usaba “upo nomos” para definir una palabra hebrea que no existía en griego, y era: legalismo. Leído este texto de forma simple, parecería enseñar que la ley es mala, pero, Pablo y Juan aclaran que es la que nos sirve para conocer el pecado (1 Jn. 3:4). De la misma forma, estar “bajo la ley” no significa obedecer la ley, porque sino serían justificados ante Dios por las obras, y Pablo dice que esto no es así (Ro. 3:20). En resumidas cuentas, ya no estamos sujetos a los castigos (holocaustos) por violar la ley o Torá, estamos sujetos a la gracia y una vez dentro de la gracia, la ley sigue estando para mostrarnos lo que es pecado y lo que no.

8º Ro. 7:6: “…ahora estamos libres de la ley”; Pero ¿cómo es posible que diga que estamos libres de la ley y que luego diga que la ley es santa y que sirve para conocer el pecado? La deducción es clara: Ro. 7:6 no habla de la ley santa, sino de la ley del pecado y esclavitud que no acepta a Cristo dentro de ella; ese es el contexto del 1 al 6.

9º 1ª Co. 9:20-21; Pablo se pone en la misma posición legalista que los judíos para ganarles, aunque él no lo esté ya. Pablo se sitúa con los de la ley porque el era fariseo y lo seguía siendo, para ganarles para Cristo; aquí podríamos aplicar la ilustración de ¿quién mejor que un abogado para ganar a otro abogado?

10º Ga. 3:3 Dice: “¿habiendo comenzado por el Espíritu ahora vais a acabar por la carne?” El contexto muestra que “carne” no es Torá o Ley, sino atribuir a las obras humanas una salvación que solo desde Cristo podía obtenerse. Pablo resalta nuevamente el hecho de que la ley tiene un objetivo y la justificación por la fe otro (2:16). Esto lo corrobora en el 3:6 y resto del capítulo. Del mismo modo también He. 5:1-4 corrobora esto, donde vemos que las obras de la ley eran los sacrificios y ofrendas que se ofrecían de continuo en el Templo. He. 7:12, también nos muestra este cambio que se completa en Cristo; cambio, no es anulación, sino que sobre lo existente se hace una mejora, que en este caso ya es definitiva e indestructible (He. 7:16b); y tampoco implica que Dios hace las cosas mal, el contexto de ese capítulo, muestra claro a lo que se refiere.

11º Ga. 3:11 Insiste en este hecho y pone a la Ley o Torá en el lugar que le corresponde; la Ley no salva y por tanto no justifica, solo evidencia el pecado, esto también lo comenta así Maimónides; Pablo sabía la diferencia y retoma las palabras del A.T. en el profeta Habacuc 2:4: Así vemos, que si existió la gracia (Os. 14:4); y la justificación por la fe en tiempos del A.T.

12º Ga. 3:13 Añade la maldición dada por Dios en Dt. 21:23; esto fue lo que hizo consecuentemente nuestro Señor, se puso en nuestro lugar, se hizo maldito por nosotros; estas maldiciones son las que dice Dt. 28:15-68; la palabra –maldición- no es un insulto, sino que tiene la equivalencia a separación, Dios no quiere a su lado al que no le obedece. Al hacer esto Cristo, nos acercó a Dios.

13º Ga. 3:17, nos dice que: “…la ley que vino 430 años después no lo abroga –el pacto de Abraham-.” Aquí vemos que la ley sigue vigente hasta que la promesa dada a Abraham se cumpla, pues ésta no se invalidó. Esta promesa solo alcanzará su cumplimiento cuando se cumplan las profecías dadas a Israel.

14º Ga. 4:21-31 Tenemos la alegoría de Sara y Agar; la aplicación va contra los judíos legalistas advirtiendo a los gentiles convertidos. Estos legalistas que iban a favor de la carne se hacían –según Pablo- simpatizantes de la esclava Agar, mientras que los seguidores de Cristo (5:1) son los de Sara. Este texto no va contra la ley, sino que considera que los mandamientos no pueden llevarse a una interpretación esclavizante; esto lo confirma 4:31; “…no somos hijos de la esclava, sino de la libre.”

15º Ga. 6:2; El termino ley aparece acompañado de varias formas; ley Santa (Ro. 7:12); ley de Cristo (Ga. 6:2), ley del Espíritu (Ro. 7:14); ley de la libertad (Stg. 1:25); ley de la mente, de los miembros, ley del pecado (Ro. 7:23); ley de la fe (Ro. 3:27); ley de las obras (Ga. 3:10) No es que cada variante tenga una ley distinta, la enseñanza es la misma en todas las variantes, pero la variante explica el objetivo por el contexto en ese momento. La ley es la misma en todas las variantes, pero con varias aplicaciones en varias circunstancias; esto lo matiza Ro. 7:25 y Ro. 8:2; ahí vemos como dentro de los mandamientos o enseñanzas –Ley- del Padre, es solo por Su Hijo que se nos hace aptos, por cuanto nuestra carne no pudo cumplir con la Ley.

16º He. 7:18-19: “…Queda pues abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley)…” ¿Qué es lo que queda abrogado o puesto aparte según el contexto? El sacerdocio levítico, pues no era eficiente y el mismo sacerdote debía ofrecer por sus pecados, así lo dice He. 5:1-2.

17º He. 13:10-13: “…por lo cual Jesús… padeció fuera de la puerta, salgamos pues a El fuera del campamento…” Este texto se ha usado para mostrar otra “dispensación” o cambio de Ley a gracia para el N.T. Pero este pasaje tiene que ver con el cumplimiento en su equivalencia sobre Lv. 16:27; “sacarán fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación.” Jesús perdonó nuestros pecados aquí, no anuló ninguna Ley ni nos puso fuera de la Ley que Su Padre dio.

18º En pocas palabras, los dos “Testamentos” se complementan y no se separan; por eso, el uno con el otro se explican; y el uno sin el otro no podrían existir. Así pues, la LEY no es maldita, sino santa y perpetua.



LA VIGENCIA DE LA LEY
Algo más ampliado ahora.

Fue dada para y por el bien de Israel. (Dt. 10:12-13). Además sabemos, que debían cumplirla también el mucho pueblo que salió de Egipto con Moisés y que no eran hebreos (Ex. 12:38) y que además si venía algún extranjero a ellos, también debería cumplirla. (Ex. 12:49) (Pero Israel no hizo caso repetidamente en guardar la Ley. (Dt. 27:26) Por tanto, si la Ley fue dada para nuestro bien, no es puesta como un motivo de esclavitud. Abraham guardaba esa ley oral Gn. 26:5 y luego nuestro Señor nos dice: en Mt. 23:23 que dentro de la ley tenemos la justicia, la misericordia y la fe. Y de la misma manera Jesús nos dice que de amar a Dios y al prójimo depende toda le ley Mt. 22:36-40. La palabra –depende- es: cuelga; como si fuera un racimo de uvas. De esta manera si hacemos un gráfico, veremos que la Toráh, quedaría en medio, entre; Amar a Dios y al prójimo y entre justicia, misericordia y…fe.


Amar a Dios + Amar al prójimo



Así pues, la forma de ejercitar estos 3 principios de la Toráh, es mediante el amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. Y todo eso, está englobado en la Toráh, o lo que es lo mismo; es la Toráh y sus principios básicos. Por este motivo, podemos decir afirmativamente, que Dios no puede declarar anulado, viejo, antiguo unas instrucciones y enseñanzas que dio que evidencian el pecado y nos acercan a esos principios que en Cristo se completaron.

Es por ese motivo que podemos preguntarnos ¿Cómo demostramos que amamos a Dios? Guardando la Ley o Sus Palabras. En el decálogo tenemos 5 mandamientos para con Dios, y otros 5 relacionados con el prójimo. Por tanto, en el amor, están implícitos los 10 mandamientos. Así responde Jesús al joven (Mr. 10:19) con la Ley, de la misma manera el nuevo mandamiento que Jesús da a todos (Mt. 5 y Lc. 6) no era tan nuevo, pero si para ellos que no lo cumplían pues Jesús ya lo enseñaba Lc. 10:27. En lo referente al nuevo mandamiento que Jesús da a los discípulos, lo es para testimonio a los demás, no porque altere nada de la Ley, quizás podríamos decir que lo explica mejor.

Y vemos que la Toráh –Ley- tiene varios propósitos o áreas que abarcan la vida del hombre, esto es, que existen varios grupos de Toráhs –Ley-, que serían:
1. Toráh de los celos (Nm. 5.29-30)
2. Toráh del Nazareo (Nm. 6:13, 21)
3. Toráh del error (Nm. 15:29)
4. Toráh del pecado y muerte (Ro. 8:2)
…hay muchas más, pero como ejemplo es suficiente.

Por eso dijo Pablo: “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. (Ro. 7:12) Por eso, también pudo Pablo decir en su defensa ante Festo: “Ni contra le ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra el César he pecado en nada.” (Hch. 25:8).

En tiempos de Jesús, hubo dos grupos que eran los fariseos y los saduceos. Los Saduceos solo aceptaban el Pentateuco, así tenían una visión limitada del mundo y no creían en la resurrección de los muertos, los demonios o los milagros. Mientras los Fariseos aceptaban todo el A.T.; y creían en lo que negaban los saduceos; pero ellos también creían en la validez de la enseñanza oral o Torá oral. Pero esta, en ciertos aspectos, fue condenada por Jesús (Mt. 23) no en su totalidad, sino en los mandamientos que se habían incluido de hombres y que se alejaban de la Torá escrita. Esto llevaría al legalismo. (Mt. 23:1-4) Esta Torá Oral, fue escrita en el 200 d.C. y así nació el Talmud. Mientras los Fariseos y Saduceos componían lo que era el Sanedrín.

Jesús, los discípulos y Pablo, estaban más cerca de los fariseos que de los saduceos. Así lo confesaba Pablo (Hch. 23:6), Pablo no está diciendo: “yo era un fariseo”; sino que dice: “yo soy…” Por lo demás, vemos que cuando Jesús discute con los fariseos, no es para anular la Ley, sino sobre su aplicación e interpretación (Mt. 5:17-19).

Jesús vivió obedeciendo en todo a la Ley, no se apartó ni a un lado, ni a otro. Por eso Jesús vino a darnos un completo entendimiento de la Torá (completar: pleroo). Por tanto, completar, no es sinónimo de abolir. Además, Jesús mismo nos dice que la Ley seguirá mientras exista el cielo y la tierra (Mt. 5:18). Y esto, lo mismo que los sacrificios que se seguirán celebrando hasta el regreso de nuestro Señor, (Zc. 14:21) pero ahora en recordatorio de la muerte de nuestro Cristo, o lo que es lo mismo la Pascua y no santa cena cada semana o mes. La forma griega para sacrificio es –thusia- y la hebrea –zebaj-, y estos sacrificios no son necesarios hacerlos en el Templo (Fil. 4:18: este es un sacrificio –tzedaka- (justicia) que es dar; He. 13:15 de alabanza; He. 13:16 de hacer el bien; y Ro. 12:1 del cuerpo.)

Ro. 6:14-15: Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. ¿Pues qué? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera.

En este pasaje, hemos de ver que es lo que define al pecado. 1 Jn. 3:4 dice que el pecado es violar la Ley; así también lo manifiesta Pablo (1 Co. 15:56). La iglesia dice que estar "bajo la Ley" es igual a estar observando los mandamientos de la Toráh de YAHWEH, "bajo gracia en vez de bajo Ley." Argumentamos que cuando Shaúl (Pablo) dice que los Creyentes están "bajo gracia" ya no tienen que obedecer la Toráh, pero al mismo tiempo a los Creyentes no les es permitido pecar. Pero, ¿qué es lo que define el pecado? ¿Qué es lo que dice Shaúl? El aguijón de la muerte es el pecado; y el pecado deriva su poder de la Toráh; (1 Cor. 15:56) ¿Por qué el pecado deriva su poder de la Toráh? Porque la Toráh es la que nos da el significado de lo que es pecado.

Igualmente, es Pablo en Ro: 13:9 donde nos recuerda que hay que guardar aquellos 10 mandamientos, y que el amor es el pleroma de la Ley; pero éste no anula los anteriores mandamientos. Siguen estando ahí. Pablo, menciona en todas sus cartas, más de 267 citas del A.T. y la mayoría de ellas son referentes a la Ley. Por tanto ¿qué significa estar bajo la Ley? Recordemos, que no estar bajo la Ley, es maldición, y los que desobedecen la ley son malditos, estos seguramente estarían entre las comunidades a las que Pablo estaba escribiendo por su pecado, idolatría, fornicación, etc. O sea, si estos paganos, no pueden estar bajo gracia ¿Qué son?


Hablar de ley o gracia, lo es en referencia al que es pagano, al no salvo por la sangre de Cristo, no en referencia al creyente argumentando que queda abolida la ley por la gracia, nada más lejos de la realidad. Pablo está escribiendo a regiones donde el Imperio Romano tenía muchos incrédulos no judíos que no seguían la Torá. Esto lo vemos reflejado en el cap. 1 de Romanos (v.25)

Por lo tanto, la manera en que podemos estar seguros de que le amamos, es GUARDANDO SUS PALABRAS, y si decimos que creemos en Cristo, pero no guardamos sus palabras, estamos mintiendo (Jn. 14:15, 21, 23, 24) Aquí he de enfatizar Jn. 14:24, en que Jesús dice que las palabras son del Padre, no suyas. Y eso significa Torá; instrucción, enseñanza y mandamientos.

Y recordemos que –nomos- (Ley) no tiene las mismas connotaciones griegas, romanas que judías. Así vemos Ro. 2:12; la mayoría creen que estar bajo la Ley es lo mismo que observar la Torá en este texto, pero el contexto nos muestra que no es así, cuando dice: que no son sólo los oidores de la Ley a los que Dios considera justos, sino los hacedores, los que serán justificados. Así lo dice también (St. 1:22 y Mt. 5:19b) Por eso, estar bajo la Ley, no quiere decir obedecer la Ley, porque de otra forma los hacedores de la Ley no serían justificados ante Dios. Y esto, no significa que somos salvos por obra, la fe que nos llevó a la salvación evidenciará nuestras obras (St. 2:17) y obediencia a la Ley. Pero la Ley, la necesitamos para distinguir el mal del bien.

Examinando unos textos:

Mt. 23:23: “…y olvidáis lo más importante de la ley, la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer sin dejar de hacer aquello.”
Vemos que en la Ley, tenemos justicia, misericordia y fe; ¿esto es una maldición o un mal entendido?


Ro. 3:19: Aquí la traducción, no sería: “bajo la Ley”, sino “en la ley”; esto significa que la Torá habla directamente a aquellos que saben lo que dice. Pero además, Pablo dice que el mundo entero ha de dar cuentas a Dios por causa de la Torá.

Ro. 3:20, nos dice que la Ley evidenciará el pecado.

1 Co. 9:20-21: Me he hecho a los judíos para ganar a los judíos, a los que están sujetos a la ley…
Aquí lo que está diciendo Pablo es que se puso en posición de Judío para ganarlos. El mismo se puso bajo la supervisión legalista de los judíos y bajo legalismos, aunque él no estuviera bajo este legalismo; o sea, se pone fuera del marco de la Torá para ganar a estos que están fuera de la Torá y dice que él no está fuera de esa Torá de Dios, sino dentro porque ésta Torá es apoyada por Cristo.

Aquí parece si esto no se entiende así, que Pablo no quiere obedecer la Torá, y luego porque la traducción correcta del v. 21 es: “dentro del marco de la Torá, COMO ES APOYADA POR EL MASHIAJ.”

Pablo no está siendo obediente a la ley para ganar a los judíos y luego desobediente cuando está con los gentiles no creyentes; él trata de imitar a Cristo (1 Co. 11:1); o sea, si Cristo guardó la Torá, Pablo la guardó imitándole. Pablo hace lo mejor que puede para comprender a su audiencia, y estos son los que siguen en la ley sin Cristo, o sea, judíos que aun no conocen a Cristo como Su Redentor, pero Pablo, estaba libre de este aspecto ya que él si conocía a Jesús como el Redentor anunciado en la Torá.


Otro aspecto, es que el v, 20 no dice en el griego: “sujetos”, sino “bajo la ley”, y luego añade COMO bajo la ley…y…COMO sin ley; aquí vemos que usa una aproximación que no es literal al sentido de lo que debemos entender, sino comparativa.


La traducción más literal sería esta;
“Y me hice a los judíos COMO judío, para ganar judíos, a los bajo ley COMO bajo ley, no estando yo mismo bajo ley, para a los bajo ley ganar.
A los sin ley COMO sin ley no estando sin ley de Dios sino apoyada o respaldada por Cristo, para ganar a los sin ley.”

Gá. 3:10.
Este texto viene de Dt. 27:26, así este verso tiene significado en el sentido de hacer las palabras de la Toráh, y por tanto aunque guardar los mandamientos no traen salvación, sin embargo se encuentra malditos sino las guardan. Pero esto es en relación al pecado, y para eso vino Jesús, para librarnos

Gá. 3:13. Jesús vino a librarnos de la esclavitud del pecado y de la maldición de la Toráh SOBRE LOS PECADORES, nos redimió haciéndose maldición o maldito en lugar nuestro (Dt. 27:26), así canceló el pagaré o escrito de mano (lit. griego) (Col. 2:13-14) y lo clavó en la cruz; no dice que clavó la Toráh, sino el DOCUMENTO DE DEUDA, esto es, la maldición pronunciada en contra nuestra por no obedecer la Toráh. En pocas palabras, los que ahora tienen a Jesús en sus vidas como Su Salvador, no están bajo esa maldición por no cumplir la Toráh, pero de todas formas esto nos da una pauta para seguir, porque ¿perseveraré en el pecado para que la gracia abunde? (Ro. 6:1).

Gá. 3:23. Este texto, traducido del griego es:
“Pero antes de que viniese la fe bajo la ley, estábamos en sujeción (S.4788), sujetos para la fe que iba a ser revelada.” Observemos, que en ningún momento dice que la ley, una vez venida la fe, iba a dejar de existir o iba a quedar abolida.

Gá. 4:4-5.
En este texto se insiste sobre la misma perversión, dice que Jesús nació durante la perversión legalista de la ley, la cual era la norma. Así, Jesús pudo redimir a los que estaban sujetos a ese legalismo, permitiendo así que pudieran ser hechos hijos de Dios.

Ga. 5:18.
Nuevamente, la mente hebrea aplica el texto diciendo; que los que son guiados por el Espíritu, no están sujetos al sistema pervertido del legalismo en la Toráh.

Así pues, los legalismos eran aquellos mandamientos de hombres que no se ajustaban a las enseñanzas de la Torá escrita. Lo mismo ocurría con la Torá oral.

Mt. 5:17: Vino a cumplirla no a abrogarla.

Ro. 10:4: “El fin de la Ley es Cristo” Telos; La palabra de Dios permanece para siempre (Is. 40:8; Mt. 5:18: ni una jota ni una tilde pasará) Stg. 5:11: “…habéis visto el fin del Señor”

Mt. 5:43: “Oísteis que fue dicho…pero yo os digo” Es una fórmula rabínica; que significa: Así ha sido interpretado, pero yo daré el total significado e interpretación, y su verdadero significado es este:… Esta, era una de las señales que debían acompañar al verdadero Mesías de los falsos.

Ro. 3:31: ¿Por la fe invalidamos la Ley? En ninguna manera sino que la confirmamos.

A parte de lo dicho, uno de los problemas para el idioma griego, es que no existe una palabra para traducir legalismo; y así pues, Pablo usa lo que más a mano tiene, UPO NOMOS. Hemos de recordar, que nuestro Señor, era lo que denunciaba del fariseismo y de los saduceos, que habían convertido los mandamientos de Su Padre, en mandamientos de hombres, convirtiendo así, la Ley en Legalismo.

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