Tarbut Sefarad

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miércoles, 5 de mayo de 2010

EL IDIOMA HEBREO Y NO ARAMEO DEL NUEVO PACTO

EL HEBREO DEL S. I EN EL N.T.


1º Arameo por Hebreo.

Premisa: El N.T. contiene la palabra –hebreo- y no –arameo- por lo tanto, los judíos del s.I hablaban hebreo.

Se dice que el pueblo hebreo solo hablaba arameo; pero si esto es así ¿Por qué los profetas que vinieron tras el exilio de Babilonia: Zacarías, Malaquías, Hageo, Ester, Esdras, Nehemías y Daniel (con algunas partes arameas), están en hebreo? Del mismo modo, los libros intertestamentarios escritos en Israel, están en hebreo (Apócrifos, Qumrán, etc.)

Algunas versiones de la Biblia, (NIV) han cambiado –hebreo- por –arameo- basándose en unos datos no concluyentes. Ellos, entienden que cada vez que aparece en griego –ebraisti- lo que realmente quiere decir es –syrist- Συριστί - o arameo; pero entonces no siguen la misma regla cuando Pablo dice que se consideraba hebreos de hebreos (Fil. 3,5), y traducen –ebraisti-. Esto nos muestra un prejuicio de las versiones inglesas.

El arameo, era un idioma venido de Aram; y era usado en el s.I como idioma para el trato con los no judíos y para transacciones.

La Misnhá está en hebreo, y llega hasta el s. II d.C. Ésta contiene enseñanzas orales basadas en la tradición judía, comentada por rabinos. También se disponen de las cartas de Bar Kochbá; aunque contienen el hebreo, arameo y griego, la correspondencia hebrea con su ejército, muestra una serie de coloquialismos en hebreo, que muestra que estaba siendo usado por el pueblo. Además, durante la revuelta de Bar Kochbá (132-135 d.C.) se encontraron 51 monedas de ese tiempo con inscripciones en hebreo. ¿En qué idioma daría las ordenes a su ejército para librarse del invasor?

2ª R. 18,26 muestra que el pueblo solo entendía el judáico no el arameo (800 a.C.) La LXX también distingue entre hebreo y arameo este pasaje.
Neh. 8,8 muestra que los levitas hacían parashá y no meforásh al pueblo de Israel tras el exilio de Babilonia; y también debemos recordar que Babilonia con Nabucodonosor, desplazó el acadio por el arameo (586 d.C.).

Resumen de la premisa: El pueblo de Israel habló hebreo en medio de otros idiomas como el arameo, griego y latín.


2º Los nombres de las personas.

Premisa: Aunque una persona tenga un nombre, esto no demuestra que hable en el idioma de donde viene ese nombre.

Felipe y Andrés son nombres griegos, pero el hermano de Andrés tenía un nombre hebreo: Simón. Y Felipe era de Betsaida, la misma ciudad que la de Pedro y Andrés (Jn. 1,44). Del mismo modo, podemos observar que Pedro, tenía tres nombres: Shimón –en hebreo-; Kepha –arameo- y Pedro o Petrus –griego-; y de la misma manera, eso no significa que no fuera judío o que no hablara hebreo. Además, la raíz para Kepha, es: “keph” y aparece dos veces en la Biblia Hebrea en Job 30,6 y Jer. 4,29. También aparecen nombres hebreos como: Santiago que es simplemente la forma griega del hebreo Yaacov (taconeo). El nombre de su hermano Juan refleja el nombre hebreo Yojanan (Dios es gracioso). Tomás es la forma griega del hebreo Teom que significa “gemelo”.

Ejemplo: Hay familias que ponen nombres a sus hijos desvinculados del idioma natal; Kevin, Wendolin, Yoshua, etc.

Sobre la forma ben o bar, el que alguien lo tuviera en su nombre, no indica que ésta persona hablara arameo. Nombres como Bar-abbas, Bar ptolomaos, Bar-iesous, Bar-iona, Bar-nabas, Bar-sabas, Bar-timaios tienen la apariencia de ser arameas, pero es imposible decir qué lenguaje habló el portador de cada nombre. Aunque no aparece la forma –ben- en hebreo, es fácil entender que se ha producido una trasliteración, tal y como vemos claramente en Jn. 1,42 cuando YaShua dice a llama a Pedro como: “Shimón hijo –ben- Yhojanan”.

Resumen de la premisa: En una persona, se puede dar una diversidad cultural, sin marginar su idioma natal.

Los Targumim. Otra razón para asumir que Jesús hablaba arameo es el uso de Targumim. Targum (Targumim es plural) es la palabra hebrea para las traducciones del Antiguo Testamento (AT). Para los judíos que vivían fuera de Israel, debido a su dispersión por centurias antes de Jesús, el hebreo realmente se convirtió en una lengua muerta. Por lo tanto, ellos tradujeron el AT al arameo que fue la lengua internacional. Más aún, hubo más que solo un Targum. Hubo algunos diferentes escritos en diferentes tiempos, en diferentes lugares como en Babilonia, donde definitivamente era hablado el arameo, y en otros sitios tales como Israel (el Targum palestino, que fue escrito después de Jesús). Desafortunadamente, surgió un malentendido sobre el uso del Targumim referente a la pregunta del hebreo o el arameo. El error consiste en que se asume que debido a que el Antiguo Testamento fue traducido al arameo, Jesús y los judíos de Israel de esos días no sabían hebreo.
Hay algunas cosas que deberían mantenerse en mente cuando se considera el papel del Targumim. Fueron más que simples traducciones, también fueron comentarios de las Escrituras. Y, más importante, “el lenguaje del Targumim palestino es algunas centurias posterior al primer siglo. No pudieron ser usados como ejemplo del arameo del primer siglo” (Buth 1987: 30-31). Así, para muchas personas, el arameo del Targum palestino podría haber sido su primera lengua, pero no en el tiempo de Jesús. El arameo no se convirtió en la primera lengua de los judíos de Israel ¡hasta después del 200 DC! (de todas formas el hebreo nunca desapareció por completo, sino que subsistió en las sinagogas) (Buth 1987:31). De manera que, aunque el Targumim son fuentes útiles, no son en ninguna forma indicativos del lenguaje de los días de Jesús y no debería ser usado para argumentar que los judíos en esos días no sabían hebreo. De hecho, el Diccionario de la Biblia Smith afirma que “el Targum más temprano, que es el de Onkelos en el Pentateuco empezó a escribirse cerca del segundo siglo de la era cristiana; aunque no se asumió su forma en ese presente hasta el final del tercero o principios del cuarto siglo” (Smith 1884:Targum entry).

3º El título de la cruz.
Pilato se aseguró, de que el título de la cruz, fuera entendido por el mayor número de personas posibles en Israel. Al no usar la equivalencia en arameo, la conclusión es que poca gente lo hablaba o se le consideraba de menor importancia al nivel del Hebreo, Griego o Latín.

4º Las partes arameas en la Biblia.
Esdras tiene 3 capítulos y medio en arameo, ero el libro empieza en hebreo. Esto sucede a partir de 4,8 porque se escribe una carta al rey Artajerjes de Persia que hablaba arameo. En 4,7 dice que la escribieron los judíos y que la tradujeron, no al hebreo, sino al arameo.
El cap. 5 es otra carta de Tatnai a Darío y la carta del cap. 7 lo es del rey Artajerjes a Esdras, por eso están en arameo
Sobre las partes arameas de Daniel, estas ocurren cuando nombra aspectos o instrumentos musicales de Babilonia.
El alfa al final de Betesda (Juan 5:2), Gabata (Juan 19:13, y Golgota (Juan 19:17) es debido al mismo asunto de la transliteración. Muy al contrario de la aseveración de que son arameas, encontramos que esas palabras son de hebreo sólido con la letra a al final como producto de transliteración. Cómo fue notado, una a, o alfa, al final de palabras arameas indica la palabra el. Como los tres versículos dan la traducción así como la transliteración de las palabras, deberíamos ver el artículo definido el en traducción griega si, como se asegura, las palabras son arameas. En otras palabras, si las palabras Betesda, Gabata, y Gólgota son arameas y la letra a, o alfa, es la el en arameo, entonces deberíamos ver el equivalente del artículo definido en el griego. Sin embargo, como veremos, ninguna de estas palabras es definitiva.
Gólgota. “y él salió llevando su cruz hacia el lugar que se llama de la Calavera, y en hebreo Gólgota” (Juan 19:17 VRV). Gólgota es otra palabra hebrea que simplemente ha sido transliterada al griego. La palabra actual en el hebreo es גלגלת, gulgolet, el significado básico es “algo redondo o rodando” y entonces por implicación, “cabeza o cráneo”. Esta palabra se encuentra por todas las páginas del Antiguo Testamento Hebreo (la segunda “L”, o letra hebrea lamed, fue simplemente asimilada en la transliteración griega, que es un suceso muy común en los lenguajes). ¿Cómo sabemos que es hebreo y no arameo? ¿No podría ser solamente arameo y así podríamos lanzar una moneda? Bueno, de hecho, no. Hay dos buenas razones para concluir que sí es hebreo y no arameo. Primero que nada, Juan claramente nos dice en 19:17 que la palabra es hebrea. Seguidamente, el texto claramente dice “Lugar de la Calavera”. Si la alfa al final de Gólgota fuera el artículo definido del arameo, entonces Juan debería haber escrito en griego “lugar de la calavera”. Pero como él ya había dicho que la palabra es hebrea, entonces con seguridad da la traducción, “lugar de un cráneo” (κρανίου, craniou, de un cráneo, τόπον, topon, lugar).
1ª Co. 16,22 “maranatha” son dos palabras en hebreo: mare y atá: El Señor viene.
Las palabras Sabbatha, Pascha, Bethesda, Baggatha, y Golgotha están citadas para apoyar la declaración de que el arameo era el lenguaje de Jesús y de Israel en el primer siglo. Su característica común es la letra griega alfa al final, que es la transliteración de palabras presumiblemente arameas. Alfa pudo supuestamente describir una א (Alef) subyacente al final de esas palabras, lo que sugiere ser arameo porque esa era la forma de expresar el artículo definido el en arameo; mientras que en hebreo colocarían la letra ה (he) al principio de una palabra. Nuevamente, el asunto de la transliteración es muy importante en nuestra discusión. En otras palabras, las palabras hebreas o arameas que vemos escritas en el Nuevo Testamento Griego son solamente la aproximación más cercana que permite el lenguaje en griego, así como hay algunas palabras foráneas que no pueden ser reproducidas cuando se escriben en inglés. De manera que, aunque parece una alef subyacente, no podemos estar seguros porque sólo la tenemos escrita en letras griegas.
Las palabras hebreas Sabbath y Pesach son consistentemente transliteradas en la Septuaginta como σάββατα, Sabbatha, y πασχα, Pasha, de manera que no deberíamos sorprendernos por ver deletreos idénticos en el Nuevo Testamento. Ken Penner discute la presencia de la letra alfa al final de las palabras. “La gramática griega Blass-Debrunner-Funk explica que la alfa al final puede ser añadida a las palabras semíticas para ayudar a la pronunciación griega, como lo hace para la forma sabbata. El griego aborrece los finales de las palabras en una consonante como la tau. Fue natural añadir el sonido alfa para mantener la palabra en lugar de terminarla con una consonante” (Penner 2003). Podemos concluir que ninguno de los escritores del Nuevo Testamento sabían del deletreo de la Septuaginta, o ellos simplemente supieron que así fue como uno transliteró esas palabras. Sin embargo, no podemos concluir que los traductores de la Septuaginta fueron traduciendo de una fuente aramea porque la mayoría, si no todos los del Targumim fueron traducidos después. Más aún, las palabras sabbath y Pesach son originalmente hebreas o palabras israelitas. Se originaron al inicio de la nación israelita en el monte Sinaí con la entrega de la ley y tal vez aún antes. Y así, cuando vemos esas palabras en la Septuaginta con la letra alfa al final, la única explicación es que es debido a la transliteración.
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El alfa al final de Betesda (Juan 5:2), Gabata (Juan 19:13, y Golgota (Juan 19:17) es debido al mismo asunto de la transliteración. Muy al contrario de la aseveración de que son arameas, encontramos que esas palabras son de hebreo sólido con la letra a al final como producto de transliteración. Cómo fue notado, una a, o alfa, al final de palabras arameas indica la palabra el. Como los tres versículos dan la traducción así como la transliteración de las palabras, deberíamos ver el artículo definido el en traducción griega si, como se asegura, las palabras son arameas. En otras palabras, si las palabras Betesda, Gabata, y Gólgota son arameas y la letra a, o alfa, es la el en arameo, entonces deberíamos ver el equivalente del artículo definido en el griego. Sin embargo, como veremos, ninguna de estas palabras es definitiva.
“En Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, hay un estanque con cinco pórticos que en hebreo se llama Betesda” (Diferentes lecturas dan Beth-saida “casa de olivos” en lugar de Bethesda) (Juan 5:2). Esta es una palabra compuesta (como Belén significa casa de pan) y es completamente hebrea. Betesda significa casa de misericordia y viene de Beth que quiere decir casa y Chesed que significa misericordia. Como el griego no podía transliterarse, la “h” suena como “Baj”, ellos simplemente lo forzaron a dejarlo tal cual. Es casi como si Juan se apropiara todo este debate diciéndonos que la palabra es hebrea.
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“Cuando Pilato oyó estas palabras, llevó a Jesús afuera y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado El Enlosado, y en hebreo Gabata” (Jn 19:13 VRV). De acuerdo con el Diccionario Griego Thayer, Gabata quiere decir “elevado o una plataforma”. La misma palabra raíz גבה, gabah13, se encuentra en la Biblia Hebrea noventa y cuatro veces (Diccionario Teológico del Antiguo Testamento in situ) con el significado general de “alto” o “exaltado”.
La traducción griega de pavimento es lithostrotos, λιθόστρωτος, que literalmente significa “pavimentado con ladrillos de piedra”. El Diccionario Bíblico Fausset establece “La silla de juicio de Pilato (bema) estaba en ella [el pavimento], donde sentenció a nuestro Señor a la crucifixión. Gabata está relacionado con gibeah, una cima perforada, implicando altura y redondez; una elevación redondeada con mosaico tesselated”. Así, como la beem o plataforma elevada (Gabata) estaba localizada en el pavimento (lithostrotos), vemos la relación entre ellos. Hay una pequeña duda de que esta palabra sea hebrea y no necesariamente debe ser interperatada como aramea. Incidentalmente, las palabras literales del texto griego no tienen la palabra el. Sin ella, clamar que la letra alfa en Gabata es arameo, es un argumento cuestionable, especialmente porque ¡Juan ya había dicho que era hebrea!

“y él salió llevando su cruz hacia el lugar que se llama de la Calavera, y en hebreo Gólgota” (Juan 19:17 VRV). Gólgota es otra palabra hebrea que simplemente ha sido transliterada al griego. La palabra actual en el hebreo es גלגלת, gulgolet, el significado básico es “algo redondo o rodando” y entonces por implicación, “cabeza o cráneo”. Esta palabra se encuentra por todas las páginas del Antiguo Testamento Hebreo (la segunda “L”, o letra hebrea lamed, fue simplemente asimilada en la transliteración griega, que es un suceso muy común en los lenguajes). ¿Cómo sabemos que es hebreo y no arameo? ¿No podría ser solamente arameo y así podríamos lanzar una moneda? Bueno, de hecho, no. Hay dos buenas razones para concluir que sí es hebreo y no arameo. Primero que nada, Juan claramente nos dice en 19:17 que la palabra es hebrea. Seguidamente, el texto claramente dice “Lugar de la Calavera”. Si la alfa al final de Gólgota fuera el artículo definido del arameo, entonces Juan debería haber escrito en griego “lugar de la calavera”. Pero como él ya había dicho que la palabra es hebrea, entonces con seguridad da la traducción, “lugar de un cráneo” (κρανίου, craniou, de un cráneo, τόπον, topon, lugar). Por eso, como el griego no usa el artículo definido cuando se está hablando de esos lugares, concluimos que la alfa no está indicando arameo, sino que es un asunto de transliteración del hebreo al griego.

Mr. 15,34: Eloi, Eloi lama sabactani. Hacen mención al Sal. 22,1
Sabemos lo que Eloi significa, debido a la inconveniente traducción en el texto, es Mi Dios. La pregunta, desde luego es, si es hebreo o arameo. La verdad es, que no es hebrea ni aramea. Mientras que es cercana a la forma hebrea de אלהים, Elohim, se queda corta. Esta forma no se encuentra ni siquiera una vez en la Biblia Hebrea y como Elohim es una palabra común, no encontrarla nos obliga a concluir que no es hebrea. Sin embargo, tampoco es aramea. Si Eloi fuera arameo, como se supone, entonces ¿Por qué no vemos cuando menos un ejemplo de su uso? Porque en ambos, Daniel 4:5 y 6:22, donde fueron claramente escritas en arameo, las palabras “Mi Dios” no son Eloi, sino אלהי, Elahi. La forma hablada por Jesús como fue registrada en Marcos ¡está claramente ausente! Más aún, el Targumim traduce Mi Dios como Elahi tal y como lo hace el arameo en el tiempo de Daniel. El Targum en el Salmo 22:1 tiene אלי אלהי, Eli, Elahi, (Targum Salmos). Por otra parte, la versión siríaca (aramea) del Nuevo Testamento (escrito alrededor del año 200 DC) actualmente traduce el texto griego de Marcos 15:34 (Mi Dios) ὁ Θεός μου (ho Theos mou) como Elahi y no ¡Eloi! Aparentemente los relatores en arameo no consideraron que fuera arameo tampoco porque escribieron Elahi. Considerando que este texto fue escrito después del tiempo de Jesús, sirve para demostrar que Eloi no es arameo.
Si Eloi no es ni hebreo ni arameo, entonces ¿qué es? Hay tres formas de decir Dios en hebreo: אלהים, Eloim, (2605 veces) sólo en hebreo, usada más frecuentemente para referir al Dios de Israel; אל, El, (242 veces) ambos, hebreo y arameo, más frecuentemente usada para dioses extranjeros, aunque, no obstante, se usó en referencia al verdadero Dios de Israel; y אלוה, Eloah, (56 veces) usada solo en los textos hebreos (primariamente en Job). Todos ellos tienen un significado general de: “el poderoso” (Jn. 10,34 haciendo mención de los jueces de Israel), realmente solo un título, que puede, teóricamente, ser aplicado a cualquiera que “es poderoso”. Elohim, a diferencia de –El- y –Eloah-, es la forma plural que significa dioses. Cuando sea usada para el verdadero Dios de Israel, sin embargo, el verbo relacionado a él es siempre singular1. Para decir Mi Dios con El simplemente requiere que uno añada la letra yud al final de la palabra. Así, El se convierte en Eli. Para añadir mi a nombres masculinos en plural como Eloim, sin embargo, básicamente requiere agregar la vocal a y poner el mem (mem hace plural un nombre masculino). Eloim, por lo tanto, se convierte en Elohai. Para hacer la primera persona posesiva de Eloah es similar, aunque desafortunadamente, la primera persona singular mi no se encuentra en las páginas de la Biblia. Esto es, sin embargo, un pasaje en Habacuc 1:11 que tiene el pronombre posesivo suyo (de él), אלהו, Eloho. Así, de acuerdo con los convencionalismos de la gramática hebrea, la forma de decir Mi Dios debería ser Elohi (Gallager, correspondencia personal). El arameo tiene dos formas de decir Dios: El, que es exactamente la misma que su contraparte en hebreo, y la otra forma es אלה, Elah. Para decir Mi Dios es Eli, y Elahi similar a las formas hebreas.
Así, en hebreo o arameo, deberíamos poder ver una de cuatro formas: Elohai o Elohi (solo hebreo), Eli (ambos, hebreo y arameo), o Elahi (solo arameo). No hay otras posibilidades y Eloi es simplemente ninguna de las opciones. Para descubrir qué lenguaje habló Jesús, limitaremos nuestra discusión al Eloi de Marcos porque Eli podría ser en hebreo o arameo. Esencialmente haremos dos preguntas:
1. ¿Qué pasó a la letra he en la mitad de la palabra (equivalente a la letra h)?
2. ¿Hay algunas palabras Eloi en la Septuaginta?
Sin Eli hemos limitado nuestro enfoque a tres candidatos para el misterioso Eloi: las dos palabras hebreas Elohai, Elohi, y la aramea Elahi. No tenemos la palabra actual hebrea o aramea escrita en estas lenguas sino en la transliteración griega, que algunas veces puede ser engañosa. Algunos lenguajes no tienen el sonido de respiración áspera que hace la letra h. El inglés por ejemplo, puede hacer el sonido al principio y la mitad de las palabras pero no al final (parece normal para nosotros; sin embargo, ¡el hebreo puede hacer las tres!). El griego puede producir el sonido h al principio de las palabras, pero no en medio o al final. De manera que, ¿cómo podría uno transliterar cualquiera de las tres formas igualmente del hebreo, arameo o griego? No hay, he hecho, forma alguna de transliterar las palabras sino hacerlo sin el sonido áspero, que daría tres opciones diferentes: Eloai, Eloi, y Elai.
Para probar la teoría, seleccionaremos palabras que sabemos que tienen la letra ה (letra h) en medio y entonces las comparamos con las transliteraciones griegas (en la Septuaginta) donde, si la teoría es correcta, deberá haber ausencia de una marca de sonido áspero (como la letra h). Por ejemplo, Abraham en la Septuaginta es Αβραάμ (Abraam).
Advierta del cuadro 4 en la siguiente página, que las palabras hebreas pierden la h en el griego (y en la transliteración en el inglés). Como se esperaba, la versión griega no puede reproducir la h, y así fue dejada fuera en la transliteración. Por lo tanto, la palabra Eloi no es necesariamente aramea basándose simplemente en la pérdida de la letra H. Por ello mismo, es muy claro concluir que es hebrea. Es claro, la letra hebrea he o h se perdió debido a la transliteración pero, ¿el original fue hebreo o arameo? La pérdida de la letra he en la transliteración griega nos deja con las siguientes tres posibilidades: Eloai, Eloi y Elai.
Es claro, Eloi entra perfectamente en lo que registró Marcos y afortunadamente tenemos un ejemplo de esto en la Septuaginta. Jueces 5:5, “Los montes temblaron delante de JEHOVAH; aquel Sinaí, delante de JEHOVAH Dios de Israel”. Ελωι, τοῦτο Σινα ἀπὸ προσώπου κυρίου θεοῦ Ισραηλ (kuriou Eloi touto Sina apo prosopou kuriou theou Israel). Advierta que ellos tradujeron la palabra JEHOVAH (YHWH en hebreo) al griego como kuriou (Señor) y entonces añadieron la palabra Eloi (Mi Señor), que no está en el texto hebreo. Hay dos cosas que no deben perderse aquí. Primero, la misteriosa palabra en Marcos está autentificada en la Septuaginta con exactamente el mismo deletreo. Segundo, la Septuaginta fue traducida al griego a partir del hebreo y no del arameo. Así, cuando vemos Marcos 15:34, encontramos evidencia sólida de cómo Eloi fue transliterado del hebreo (no del arameo) al griego. Si Marcos hubiera transliterado del arameo, probablemente no hubiera escrito Eloi, ᾿Ελωΐ, (Marcos incluye las marcas en respiración y acentos clarificando que deberá pronunciarse Elo-i demostrando que la letra hebrea he ha sido eliminada) con la letra omega (ω) porque el arameo es distintivamente Elahi y podría tener una mejor transliteración como ᾿Ελaΐ con la letra alfa.

En resumen, vemos que no hay manera de escribir en la actualidad el hebreo Elohai, Elohi, o el arameo Elahi excepto quitando la letra he. De las tres, Eloi se adapta perfectamente y es autentificada una vez en la Septuaginta - ᾿Ελωΐ, Eloi – con exactamente el mismo deletreo y significado como está en Marcos 15:34. Más aún, si Marcos hubiera transliterado del arameo, es probable que hubiera aparecido más como Elahi, y no como Eloi. Nuestros hallazgos pueden explicar la diferencia entre Mateo y Marcos porque Mateo refiere Eli, Eli, que tiene el mismo significado pero no presenta ningún problema de transliteración. Tal vez, conociendo esto, podríamos concluir que Mateo simplemente escribió Eli, Eli, y no Eloi, sabiendo que las letras griegas no pudieron reproducir la palabra Eloi y porque Eli, Eli, es como se lee el texto hebreo del Salmo 22:1. Y podría parecer que Marcos opta por escribir literalmente las palabras específicas, aún cuando pudieron no haber estado escritas exactamente en griego.
Sabactani, שׁבקתני, (La palabra aramea actualmente es Shabachtani, el griego no tiene sonido “sh” por eso el Nuevo Testamento lo ha transliterado como Sabactani. ) parece ser una palabra de origen arameo. Significa dejar, abandonar, dejar al cuidado de, legar, divorcio, permiso, perdonar, y desamparar. Es usada un total de cinco veces en el Antiguo Testamento, todas ellas se encuentran en las porciones en arameo de Daniel y Esdras. Sin embargo, dado que hay una cantidad limitada de influencia aramea ejercida en el lenguaje hebreo después del retorno de la cautividad de Babilonia, después vemos la raíz shabak (La última letra raíz es como la letra k como en kite. Nuevamente, es cuestión de transliteración ), שׁבק , Eloi, Eloi, Lama Sabactani autentificado en escritos hebreos tales como el Talmud de Jerusalén, que es donde se fundamenta el Mishna.
De las siete apariciones de Shabak en el Mishnah, cuatro son claramente observadas en la prosa hebrea. Un pasaje del Talmud de Jerusalén (31:5:1), es especialmente un buen ejemplo de las palabras que rodean shabak. El texto contiene ciertas estructuras gramaticales y un vocabulario que se observa solo en hebreo y no en arameo. Unos cuantos ejemplos son el uso de la letra ה, he, hallada al principio de las palabras, que significa el; el arameo tiene א, alef al final de las palabras. También la palabra שׁ, shay, que, (usada sólo en hebreo) versus די, di (Los otros usos son: זאת -zot, בן -ben, אני -ani, את -et – estas palabras son específicamente hebreas. La contraparte aramea es suficientemente diferente de manera que podemos concluir que esas palabras son hebreas y no arameas. Ben y bar (en un capítulo posterior), sin embargo, son frecuentemente intercambiables. ) (usada sólo en arameo). Así, la palabra shabak, que Jesús dijo en la cruz, la encontramos situada en medio de las palabras y la gramática del hebreo mishnaico, y por lo tanto, podemos concluir con seguridad que mientras esto fue originalmente una palabra prestada del arameo, para los días de Jesús, se había convertido de uso común en el lenguaje hebreo. Podríamos, de hecho, esperar allí más palabras prestadas en el lenguaje.

Imagine estar, por ejemplo, en Francia y escuchar a alguien decir que intenta hacer “le jogging”. ¡No concluirá que está hablando inglés! De la misma manera, considere la dramática influencia que el francés tuvo sobre el inglés; usamos palabras tales como puerco (“pork” en el inglés en el original) y carne (beef, en el inglés, en el original), sin saber que esas palabras no son originalmente del inglés. Esto no nos lleva a la conclusión de que los americanos hablamos francés, aunque esto implica que hubo algo de influencia francesa sobre el idioma inglés. De hecho, pork y beef se han convertido tan comunes que frecuentemente nos sorprendemos al saber que son francesas. No obstante, aunque pork y beef son claramente francesas, la forma en que se deletrean (vs. Porc y boeuf) muestra que han sido asimiladas por completo al idioma inglés24. Y así con Sabactani, la palabra parece haber venido originalmente del arameo, pero fue completamente asimilada al hebreo (mishnaico) como se comprueba por su uso en los escritos del Mishnah, que, como se puntualizó ya, fue la etapa final del hebreo antiguo antes de su desaparición alrededor del 200 DC (El hebreo esencialmente murió como lenguaje hablado, pero permaneció en uso en la vida judía hasta el establecimiento del hebreo moderno. ). También, el final de la palabra “ta+ni” es exactamente lo que podríamos esperar en el hebreo, aunque la forma es la misma en arameo bíblico shabakta=tu abandono + ni = a mí.
Hay algunas palabras más que necesitamos mirar. Estas son palabras que no se dice específicamente que sean hebreas, como aquellas en el libro de Juan, pero son importantes porque confirman que Jesús y aquellos alrededor de El estuvieron usando palabras hebreas más que arameas. Las siguientes palabras pueden encontrarse en el Mishna, que fue escrito en hebreo.

Abba

“Decía: --¡Abba, Padre, todo es posible para ti!”

Marcos 14:36ª
La raíz אב , ab, se encuentra en nombres tales como Abraham y Abimelec. Ab es una palabra hebrea muy antigua que significa, simplemente, padre. Abba es una palabra que mucha gente reconoce del Nuevo Testamento que fue usada por Jesús y también por Pablo en sus cartas a los Romanos (8:15) y a los Gálatas (4:6). En los días de Jesús encontramos que la palabra cambió un poco de cómo se usaba en el Antiguo Testamento donde la letra alef fue agregada para hacerla una forma vocativa. Con esto decimos, se convierte en una forma de llamar más que solamente una descripción de una persona. Por ejemplo, más que decir padre para referirse a El, uno podría usar abba cuando está hablando con El tal y como hoy podemos hablar acerca de nuestros papis o decir “pa” en lugar de su nombre actual. El Dr. Randall Buth puntualiza que la palabra fue reinterpretada dentro del arameo como el artículo “el” (Buth 2000). Mientras que esto es hallado en fuentes arameas, también se encuentra en muchos pasajes del Mishnah. Evidentemente, la palabra se ha convertido en común y aún si abba originalmente ha venido del arameo; para el tiempo de Jesús, fue completamente asimilada en el hebreo, y el uso que le da Jesús está en completa armonía con el hebreo de hoy día.
Hosanna

Las multitudes que iban delante de él y las que le seguían aclamaban diciendo: --¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! Mateo 21:9
Aunque esta palabra no fue dicha por Jesús, fue externada acerca de El, lo que la hace importante para que nosotros la veamos. La palabra actualmente es hecha de dos palabras: yasha, entrega (de aquí Yeshua – de donde viene el nombre de Jesús) pone la forma causal salva, y la palabra na que es un ruego – oh por favor, haría usted algo. Así las multitudes estaban diciendo Hosha-na, oh por favor, ¿nos salvarías?, palabras adecuadas para el Salvador del mundo acerca de darse a sí mismo como rescate por todos los hombres. Se ha sugerido que esto es arameo también. Sin embargo, dado el hecho de que las dos palabras descritas son tan ampliamente autentificadas en el Antiguo Testamento, la sugerencia es un punto discutible. Los de habla aramea podrían haberla usado, pero claramente es de origen hebreo, y nuevamente, la carga de prueba es en aquellos que claman que es arameo.
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Rabbouni
“Jesús le dijo: --María... Volviéndose ella, le dijo en hebreo: --¡Raboni! --que quiere decir Maestro”. (Juan 20:16, RV)
Aún cuando Jesús mismo nunca dijo rabbouni, es importante incluir esta palabra en la discusión. Mientras que la palabra clara hebrea rabbi es utilizada predominantemente en el Nuevo Testamento, tenemos solo un ejemplo en Juan 20:16 de rabbouni, que ha sido clasificada como aramea. Algunas traducciones tales como la Versión Nueva King James no dice hebreo o arameo porque el manuscrito griego (Textus Receptus), en que el se basaron esas traducciones, no incluye la palabra. La palabra ῾Εβραϊστι, o hebreo, se encuentra en los diversos manuscritos del Nuevo Testamento, tales como el Texto Mayoritario. La aparición de esta palabra en diversos manuscritos actualmente sirve como un fuerte argumento a favor del hebreo (y no del arameo) como el lenguaje de Jesús en los que aún en los variados manuscritos se dice ¡hebreo!
Referente a esta palabra, Penner comenta, Hace un siglo, cuando nuestro acceso a los textos del hebreo mishnaico era por medio de ediciones impresas, es verdad que Rabbouni era conocido sólo en textos arameos. Desde entonces, Kutscher ha mostrado que esto también podría ser hebreo, y, de hecho, nuestro mejor manuscrito del Mishna, el códice Kauffman, en Taanit 3:8, tiene rabbuni más que el ribbono de las ediciones impresas mostrando que rabbouni fue considerado una palabra hebrea perfectamente aceptable (Penner 2003).
Una vez más, gracias a nuestro conocimiento en incremento acerca del hebreo mishnaico, ahora podemos mostrar que rabbouni era una variante usada en los días de Jesús. Y así no nos sorprendemos por ver que aún en este punto María se refiere al resucitado Señor en hebreo, el lenguaje de los judíos en el Israel de aquél tiempo.
Aún cuando no podemos regresar en el tiempo para escuchar lo que la gente estaba hablando en la región de Galilea, podemos observar las palabras transliteradas registradas en los evangelios que Jesús habló al pueblo de esa área. Los siguientes versículos, por lo tanto, fueron seleccionados porque contienen palabras transliteradas que Jesús habló en el área de Galilea. Nuestra meta es analizar palabras que comúnmente han sido clasificadas como arameas, que, después de una inspección profunda, muestran que fueron igualmente o exclusivamente hebreas. Más aún, las palabras que se escriben abajo fueron halladas en las páginas del Mishna, que fue escrito en hebreo durante o alrededor del tiempo de Jesús.

• Talita Cumi, Marcos 5:41
Marcos 5:41, “Tomó la mano de la niña y le dijo: --Talitha, kumi (El Textus Receptus y el Texto Mayoritario Bizantino contienen koumi mientras que en el Texto Alejandrino se lee koum. ) [ταλιθά κοῦμι]i, que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate”.

Encontramos la palabra טלה, taleh, usada en la Versión Estándar Bíblica en Hebreo (Standard Biblical Hebrew, en el inglés en el original) en 1º Samuel 7:9, Isaías 40:11 (aquí es telah, una variante de la misma palabra), e Isaías 65:25 refiriéndose a un cordero. Mientras que esta palabra no fue la forma más común para decir cordero en la Biblia, en el tiempo de Jesús, la palabra taleh se convirtió en muy rutinaria y se autentifica cuando menos cien veces en las obras del Mishna, Tosefta y en el Talmud de Jerusalén, que, desde luego, está en hebreo. La forma tali (טלי) también aparece como significando igualmente un cordero o un niño pequeño. Talita (טלית), la contraparte femenina también se encuentra un total de 299 veces en los mismos textos con los mismos significados de cordero o niña, ¡exactamente lo que dijo Jesús!
Había otras formas para referirse a una niña tales como yalda (niña), naarah (jovencita, adolescente), y ktona (niña pequeña), que son igualmente confirmadas por fuentes hebreas del primer siglo. Jesús aparentemente escogió hablarle en la forma más tierna y afectiva, esto es, pequeña corderita. Esto no es sorprendente considerando la importancia que dio Jesús a los niños y siendo como niño para entrar en el reino. Aparejada con la cultura, estaba conectada la agricultura y la ganadería, el apodo o el término de ternura es bien recibido, tanto como en nuestros días llamamos a nuestros hijos y esposa encanto, dulce, indicativo de la cultura de la dulzura de la mayoría de los americanos.
Talita no aparece en los textos arameos, y por eso no podemos decir que no existía y que no pudo ser aramea. Lo que podemos ver, sin embargo, es que una palabra que ha sido utilizada para la posición pro aramea cambia también para ser hebrea. Jerome llanamente dice que era hebrea y nunca sugiere que podría ser aramea. Aparentemente, Jerome sólo “entendió” que Jesús habló hebreo, como él dice, “Leemos en Marcos acerca del Señor diciendo Talita Cumi e inmediatamente es agregado lo que interpreta, ´Damita, yo te digo, levántate … el hebreo es … ´Damita levántate´” (Jerome LVII.7) Advierta también que el hebreo es la misma palabra que el usa dondequiera para describir el lenguaje del Antiguo Testamento. Desde luego, no está sugiriendo que no hubo desarrollos en el lenguaje, sino simplemente que ambos, talita y cumi son hebreas.
La palabra קומי , kumi, es más simple que talita. Es una palabra hebrea muy común que casi no necesita explicación. Kumi es el imperativo estándar hebreo femenino (comando) para “levantar”. La forma actual de la palabra kumi es usada dieciséis veces mientras que la raíz קוּם , kum, es usada numerosas veces por todos los pasajes del Antiguo Testamento. No hay duda que esta palabra es hebrea. Sin embargo, debería notarse que esta palabra también es común para ambos, hebreo y arameo. Considerando que Jerome testifica que esta es hebrea y que el hebreo nunca murió como lenguaje hablado hasta mucho tiempo después del tiempo de Jesús, sin embargo, concluimos que la frase talita cumi es hebrea y no aramea.

Efrata
Marcos 7:34 registra las palabras de Jesús diciendo en el lenguaje original, “Luego mirando al cielo, suspiró y le dijo: --¡Efata! --que quiere decir: Sé abierto”.

ἐφφαθα,́ ephphatha, es otra palabra que ha servido como “prueba” de que el arameo reemplazó al hebreo. Un cuidadoso estudio de las palabras prueba justamente que las palabras hebreas habladas por Jesús en Galilea son, sin embargo, lo opuesto. Necesitamos empezar analizando la palabra para establecer cuáles son sus elementos básicos. Porque la mayoría de las palabras semitas consisten en raíces de tres letras, sólo consonantes (las vocales son añadidas dependiendo de la conjugación particular de la palabra), sabemos aislar las tres letras raíces en la palabra de Jesús. Parecería que esto podría plantear un problema porque no hay raíces que contengan las letras f, f y th. Debemos mantener presente en nuestras mentes las diferencias en las transliteraciones entre un lenguaje y otro. No encontramos esta formación exacta en hebreo ni en arameo, pero, nuevamente, esto es debido a la transliteración de un lenguaje a otro, que ocasionará ciertos pequeños cambios en la forma. Hay sonidos en hebreo que no existen en inglés. Por ejemplo, la palabra Pesach ha sido transliterada, no traducida (la traducción es pasar sobre), de manera que tenemos la aproximación de la palabra en hebreo, pero escrita en inglés o en caracteres latinos. Desafortunadamente, nosotros, en inglés, no tenemos forma de representar acertadamente el sonido de la letra final de Pesach, la chet. Aunque la transliteramos con las letras ch, no es una ch como en cheese (en el inglés en el original), es más como la ch en Bach.

Cuando llegamos a la palabra ἐφφαθα,́ ephphatha, debemos tratar de reconstruir la forma en que podría haber aparecido igualmente en hebreo o arameo, y debemos tener en mente las limitaciones del alfabeto griego para representar acertadamente los sonidos del hebreo o del arameo. Afortunadamente, conocemos con exactitud el significado de la palabra, lo que hace nuestro trabajo mucho más sencillo. Estar abierto nos dice lo que debemos perseguir. La forma más común para decir abierto en ambos, hebreo y arameo es, פּתח pathach. Mientras vislumbramos estas letras en ephphatha, aún no se ajusta con precisión. ¿Cómo podemos obtrener las letras φ phi φ phi θ thetha de פּ pe, ת tav, y ח chet?

Actualmente, es mucho más fácil que cómo aparecen. La letra pe hebrea/aramea es equivalente en ambos para la letra p y para la letra f en inglés. Cambiará su sonido en los verbos dependiendo del paradigma (binyan) en que se encuentre y dónde aparezca en la palabra. Después, nos movemos hacia la forma de la palabra. En este caso, lo identificamos como un comando pasivo similar a como podríamos decir, siéntese. Una característica de los lenguajes semíticos es que los verbos están formados no sólo basados en el tiempo, sino también en el género. Así, si estuviéramos hablando a alguien, se necesitaría citar a la persona usando una forma verbal para un hombre y otra para una mujer.
En Marcos 7:34, Jesús está hablando a un hombre, aunque pudiéramos argumentar que El es, en un sentido, hablando a la lengua de la persona y/o a los oídos, como veremos después. El verbo es masculino y ayudará a desbloquear esta complicada palabra. Para formar tal palabra en hebreo, se usa el verbo niphal- El niphal es una forma pasiva. Hay otras formas pasivas que dependen del particular binyan o clase de verbo- (o pasivo); en este caso podría ser hippateach. Hablando estrictamente, esta es la forma de formar un comando pasivo en el niphal. Es interesante, sin embargo, esta forma verbal no está autentificada ni una sola vez en el Antiguo Testamento en Hebreo. Hay cuatro versículos donde se expresa el comando pasivo. Y en todos los versículos, el comando es expresado en el tiempo imperfecto (relativamente, en algunos casos, similar al tiempo futuro en inglés - el imperfecto puede actuar como el futuro y como un tipo de comando. Es interesante, vemos esto en uso aún en el hebreo moderno -). Job 12:14, Job 32:19, Ezequiel 24:27, y Ezequiel 46:1 son los únicos versículos en la forma יפּתח. Tres de los cuatro tienen la vocalización yippateach y la cuarta tiene yippatach. Lo que importa notar es el pequeño punto dentro de la segunda letra. Ese punto o dagesh, como se le ha llamado, indica que la letra, que podría pasar igualmente por p o f, es p en este caso. La primera letra yud pertenece al género y al tiempo imperfecto del verbo, pero la segunda letra, pe es la primera letra de la raíz. Esta duplicación es exactamente lo que vemos en ephphatha, transliterada como dos f (ph´s). De manera que toma cuidado de una de las letras raíces. Pero, ¿Qué hay de las otras dos? Parece como si hubiera solo una. La letra griega θ, theta, actualmente representa dos de nuestras cuatro letras. Como confirmación de esto, el Nuevo Testamento Siríaco, mencionado anteriormente, transliteró la palabra ephphatha al arameo del siglo segundo DC. Ellos transliteraron la palabra con las letras pe-tav-chet probando que la theta era derivada de las letras tav y chet.

¿Cómo podemos, entonces, saber que no es arameo? El significado arameo de estar abierto en las traducciones arameas de Marcos 7:34 y en el Targumim, todas tienen yitfatach. Mientras que es posible que esto pudiera haber sido transliterado al griego y la tav se hubiera perdido simplemente por la asimilación, sería muy incierto. Hay, sin embargo, una explicación más plausible. El significado hebreo se ajusta mejor porque, como ya se ha mencionado, se considera para la duplicación de la primera letra raíz. Después, hay tres instancias de las palabras hebreas siendo transliteradas al griego donde el sonido de la doble pe (como P en Pedro) en hebreo es cambiado a la doble phi griega (como F en Frank). Las palabras, encontradas en 1º Crónicas 2:30, 1º Crónicas 24:13, y Jeremías 52:19 donde cada una fue transliterada del hebreo. Las formas de las palabras hebreas contienen una pe con una dagesh (haciéndolas explosivas y duplicadas). Por ejemplo, אפּים , Appaim, que significa en griego como Αφφαιμ, Affaim. Considere también 1o Crónicas חפּה, 24:13, Chuppa - Οχχοφφα – Ochoffa. Justo para asegurar que el cambio de la “p” a un sonido “f” no fue una coincidencia, revisé para ver si hay algunas apariciones de una duplicación de la letra Pi en griego a partir de una palabra hebrea, y ninguna fue hallada. Esto ilustra muy concluyentemente que la doble Phi en Ephphatha no es una transliteración del arameo, sino que es exclusivamente hebreo, y que Jesús no estaba hablando arameo en esta instancia sino que, como se esperaba, estaba hablando el lenguaje del pueblo judío: hebreo.

Mammon
"Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Mateo 6:24, vea también Lucas 16:9, 11, 13)

La palabra mamon largamente se ha asumido que es aramea. De hecho, cada diccionario griego que he revisado dice ambiguamente que es de origen arameo (en el Lexicon Thayers Greek, el Griego Strong´s, y el Lexicon Hebreo, el Lexicon Friberg Green, el Diccionario Griego UBS y el Lexicon Louw-Nida). Muchos diccionarios simplemente relegan a priori la palabra al arameo basados en el hecho de que no es griega. La palabra, de hecho, viene de una raíz hebrea vieja המון , hamon, significando un número diferente de cosas, haciéndola más difícil de traducir. Pero esencialmente, significa mucho, un montón. Entre los significados (El significado de hamon: llora fuerte, moum, ira, rugir, sonido; hacer ruido, tumulto; hacer clamores, inquieto, fuerte, movido, con problemas, alboroto. Abundancia, compañía, mucho, multitud, ruido, riquezas, retumbar, sonar, tienda, tumulto. (Diccionario Teológico del Antiguo Testamento hamon), está riquezas y abundancia. Se puede ver de alguna manera que hamon podría convertirse en mammon. Sin embargo, a la luz del hecho de que es muy común que la letra mem sea añadida al frente de las palabras para incluirlas en otras clases de palabras, no es aceptada del todo. Considere los siguientes ejemplos:
• tárgum (traducción), se convierte en traductor al añadirle la letra mem al frente de la palabra – meturgeman
• melech (rey), se convierte en reino al añadirle una mem al principio – mamlacha,
• zamar (cantar) se convierte en melodía, salmo – mizmor
• yesha (salvación) – (de donde viene el nombre de Yeshua – Jesús) se convierte en salvador con la mem – moshia

• hamon (mucho) se convierte en (dinero) mammon

Igualmente importante es el hecho de que la palabra mammon es actualmente confirmada fuera de las enseñanzas de Jesús y del Nuevo Testamento. La encontramos nueve veces en el Mishna. Los pasajes donde es encontrada mammon son en hebreo y en términos de pago. Uno dice, “Si ellos te dan mucho dinero (mammon), nunca entrarás …” (Seder Nizikin 3:4.33). Otro dice que si ciertos servicios no son llevados a cabo, entonces se pagará una multa de dinero [mammon] (Seder Nizikin 4:8- (she-ein chayavin ela al tviat mammon kfiqudin) שאין חייבין אלא על תביעת ממון כפיקדון.) Y finalmente, Seder Nashim Ktuvot 3:2 dice en términos ambiguos que si se intenta esto y lo otro o se compromete a hacer algo y entonces no paga, entonces será multado como dice en Éxodo 21:22.

• (Mishna Nashim Ktuvot 3:2) - וכל המתחייב בנפשו – אינו משלם ממון, שנאמר “ולא יהיה, אסון – ענוש ייענש (שמות כא,כב) ... Vkol hamitchayev benafsho – eino meshalem mammon, sheneamar velo yihiye, ason – yenosh yeanash (shmot 21:22).

• (La Biblia Hebrea, Exodo 21:22) וכי־ינצו אנ שׁים ונגפו א שׁה הרה ויצאו ילדיה ולא יהיה אסון ענו שׁ יענ שׁ כא שׁר י שׁית עליו בעל הא שׁה ונתן בפללים Palabras hebreas habladas por Jesús en Galilea … el seguramente será castigado de acuerdo a como la esposa del marido le impuso; y el pagará conforme determinen los jueces.
Hay dos cosas en este texto que prueban, más allá de una sombra de duda, que mammon es una palabra hebrea para dinero. Primero que nada, la palabra hebrea pagar (meshalem) aparece antes de mammon (dinero). Después, es la referencia dada para Exodo 21:22b que dice, “el culpable será multado (natan, literalmente dar) de acuerdo con lo que le imponga el marido de la mujer y según lo que establezcan los jueces”. Vemos que el texto mishnaico usa algunas de las mismas palabras pero actualiza pagar (natan en Exodo 21:22b) con el término actualizado pagar dinero (meshalem mammon). Porque ellos lo usan conjuntamente con ese versículo, que sabemos que significa pagar y entonces lo actualizan con meshalem mammon, que, de paso, están en un 100 por ciento en contexto hebreo, podemos concluir definitivamente que mammon era hebreo. Mientras que no podemos decir que no era palabra aramea, no vale que el Targum Onkelos traduzca la palabra en el pasaje del Exodo, que está relacionado con el pasaje mishnaico de arriba como natan – dar. Más aún, en lugares donde la Biblia Hebrea escribe dinero como kesef (literalmente plata), el Targum Onkelos sigue una serie con פא ο̞ כ,̠ kaspa. Si mammon fuera una palabra aramea tan común, ¿entonces no es usada en todos los versículos donde los utiliza el Mishna?

Pero vosotros decís que si alguien dice a su padre o madre: "Aquello con que hubieras sido beneficiado de parte mía es Corbán" --es decir, una ofrenda a Dios--.Marcos 7:11
Korban (o Corban), קרבן , es una palabra muy común en el Antiguo Testamento Hebreo. Se encuentra un total de 29 veces: 28 en Levítico y Números, y una vez en Nehemías. Mientras que ambos, hebreo y arameo comparten su raíz, esta se encuentra 49 veces en el Mishna (en hebreo, desde luego), muchas con un contexto similar a Marcos 7:11 autentificando su uso en el Nuevo Testamento. Como hemos visto su uso en el Mishna Hebreo, el hebreo de los días de Jesús, podemos concluir que fue usado en el habla hebrea también. Nuevamente, las palabras de Jesús demuestran que El estaba usando palabras hebreas comunes de esos días.
Cualquiera que le llama a su hermano “raca”! será culpable ante el Sanedrín; y cualquiera que le llama 'fatuo' será expuesto al infierno de fuego. Mateo 5:22)
Raca viene de una raíz del antiguo hebreo רק , rek, significando vacío, vano, sin valor, e infructuoso. En nuestra plática podría ser equivalente a llamar a alguien bueno para nada o perdedor, diciendo “¡Eres inútil!”. La a al final puede ser explicada en dos formas. La primera es que meramente es resultado de la transliteración de un lenguaje a otro como vimos antes en palabras como Sabbatha y Pascha. La otra opción es que la a, o alef como podría ser en hebreo, es la forma de (vociferar) llamar a alguien. Por ejemplo, cuando llamo a alguien por su nombre, estoy usando la forma (vociferar) que puede tomar diferentes finales. Aunque la palabra existe también en arameo, considerando que es conocida como una palabra muy vieja en hebreo, no hay razón para dudar que es hebrea

Conclusión: Jesús habló hebreo como lenguaje primario
Nos dispusimos a descubrir la realidad de la presuposición que dice que Jesús habló arameo y no hebreo. Vimos que el Nuevo Testamento por sí mismo nos dice que Jesús habló hebreo a Pablo (Hechos 26:14) y, a su vez, Pablo habló a una gran multitud en el templo de Jerusalén en hebreo (Hechos 22:2). Juan también dice que en sitios de Israel tienen nombres hebreos y que el signo de la cruz fue escrito en hebreo. En ningún sitio del Nuevo Testamento vemos la palabra aramea o siríaca, esto es, excepto en ciertas traducciones inglesas, que asumen que hebreo realmente quería decir arameo.

Cuando entonces consideramos la pregunta de si el hebreo lo hace, de hecho, significa aramea como algunos sugieren, y encontramos que las fuentes antiguas examinadas son todas uniformes en su distinción entre hebreo y arameo. Más aún, las fuentes antiguas tales como Josefo dicen ambiguamente que el lenguaje de los judíos en Israel en el tiempo de Jesús era hebreo. Este testimonio fue confirmado por escritores posteriores, especialmente aquellos de la iglesia primitiva que dijeron que el hebreo era el lenguaje del evangelio de Mateo, lo que encaja perfectamente con los hallazgos de muchos eruditos que han encontrado patrones aparentemente semíticos (que incluye el arameo) y también específicamente patrones aparentemente hebreos (excluyendo el arameo) por todo el Nuevo Testamento.
Más aún, con el propósito de ver si el testimonio de las fuentes antiguas era real, examinamos las palabras actuales de Jesús y de los evangelios para ver si son hebreas o arameas, como frecuentemente se ha declarado. No es sorprendente, las palabras que Jesús habló y que se ha declarado ser arameas, se mostró que son hebreas a partir de la Biblia o del hebreo mishnaico, así confirmando el testimonio de Juan (5:2, 19:13, 19:17), Marcos (5:41, 7:34, 15:34), Pablo (Hechos 21:40, 26:14), los padres de la iglesia primitiva, además de Josefo y otros. Muchas de las características que han hecho que los eruditos releguen esas palabras hace cien años al arameo son el subproducto de la transliteración. Otros tales como mammon, korban, y abba, son palabras que están claramente evidentes en las páginas del Mishna, y así son hebreas o aún si algunas fueran originalmente arameas, para los días de Jesús, fueron completamente asimiladas en el lenguaje hebreo.
De manera que, ¿Qué podemos pensar? ¿Cómo impacta esto a usted? Primero, espero, que este estudio le ayude a ver que el Nuevo Testamento, y desde luego, la Biblia como un todo, es 100 confiable. Podemos creer cada palabra que dice y hemos de creer la Palabra de Dios como está escrita, aún si la erudición está en desacuerdo. Los eruditos, aún los creyentes bien intencionados, cambian sus opiniones con el tiempo. La Palabra de Dios, sin embargo, nunca cambia y aunque la pregunta es acerca del lenguaje de Jesús o si podemos creer que El se levantó de los muertos, la Palabra de Dios ha sido probado que es confiable.

En segundo lugar, se deberían demostrar inherentemente los relatos de los testigos presénciales de los escritores de los evangelios. Ellos escribieron lo que vieron y oyeron. Aunque la mayoría de ellos eran pescadores analfabetos, nos dejaron un documento que es certero aún en los detalles más pequeños. Y lo que es más importante, el entendimiento de que Jesús habló hebreo proporciona una ligadura continua entre las palabras y los pensamientos del Antiguo Testamento y los de Jesús y el Nuevo Testamento. En corto, Jesús vino a Su pueblo, en su histórico lenguaje, cumpliendo las profecías de las escrituras en hebreo. Jesús habló hebreo con Sus discípulos, con las multitudes, y con los líderes religiosos de Sus días. El, probablemente conocía el arameo y el griego y los usó en ciertos contextos sociales, pero Su lenguaje de comunicación con el pueblo hebreo, Sus discípulos, y el lenguaje en el que externó Sus parábolas a las masas fue indudablemente hebreo, como se declara en el Nuevo Testamento.

¿El signo de la cruz de Jesús: Acróstico Escondido?
Se ha sugerido que la razón por la que los líderes judíos estaban tan enojados con Pilato en referencia al signo que estaba en la cruz era debido al acróstico de esas palabras deletreadas en hebreo. Esto es, la primera letra de cada palabra “JESUS DE NAZARET, EL REY DE LOS JUDIOS” (Juan 19:19) actualmente deletreado YHWH, donde, si es verdad, podría obviamente ser una afrenta a los líderes piadosos de aquellos días.
Para que la declaración de arriba sea verdad, el hebreo debería haber sido: Yeshua Haanotzri W-melech Hayehudim (Jesús de Nazaret y Rey de los Judíos). He puesto en mayúsculas lo que las letras transliteradas podrían haber necesitado para ser YHWH. El problema es que la letra Vav (representada por la W) no se ve reflejada en los textos griegos de los evangelios. De aquí que la reconstrucción de arriba no suena y es incierta, y no es nada más que una reconstrucción. Si hubiéramos tenido el hebreo original, sería un punto discutible, pero desafortunadamente, no existe.
Abajo se encuentra la lista completa de los pasajes escritúrales correspondientes al signo de la cruz. Si las letras YHWH realmente aparecieron en la cruz como lo indica la reconstrucción, entonces deberíamos ver claramente esto en el texto griego. El añadido hebreo W (Vav) que significa y, corresponde a la palabra griega kai. Para que la declaración sea verdad, definitivamente deberíamos ver la palabra kai entre la palabra Nazaret y las palabras el rey. Si no vemos esa palabra, entonces la teoría se destruye.

• Juan 19:19 “… JESUS DE NAZARET, EL REY DE LOS JUDIOS”.
… ᾿Ιησοῦς ὁ Ναζωραῖος ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων

Mientras que el texto de Juan es el más promisorio de los cuatro, el hebreo subyacente podría mostrarse más naturalmente como: Yeshua HaNotzri Melech Hayehudim, convirtiéndose así en un acróstico yhmh, que significa absolutamente nada. Como nota, no veremos el artículo definido frente a melech (rey) en el hebreo aún cuando está allí en griego debido a la diferencia en la gramática hebrea. En el hebreo el artículo definido en yehudim (la ha) es adecuado para hacer melech definitivo también.

No quisiera que fuera pasado por alto, sin embargo, que en la Biblia y en la literatura judía, una forma común de escribir JHWH fue abreviarlo para escribirlo solamente יה YH. De manera que, tal vez los líderes judíos no veían mucho YHWH sino sólo YH. Esta teoría podría funcionar si no fuera para su complacencia en unos versículos más adelante. Los principales sacerdotes de los judíos le decían a Pilato: --No escribas: "Rey de los judíos", sino: "Este dijo: 'Soy rey de los judíos.'" (Juan 19:21). Advierta, ellos no pidieron a Pilato que cambiara la YH (Yeshua NaNotzn) sino específicamente solicitaron que la declaración de reinado fuera removida y así las primeras dos letras del supuesto acróstico no sería más nada.

• Mateo 27:37 “ESTE ES JESUS, EL REY DE LOS JUDIOS”

… οὗτός ἐστιν ᾿Ιησοῦς ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων

Mateo proporciona poca información, cediendo una traducción de Ze Yeshua Melech Hayehudim o ZYMH, significando nada.

• Lucas 23:38 “..ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS”.

… οὗτός ἐστιν ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων

Lucas da menos información que Mateo: Ze Melech Hayehudim o ZMH, nuevamente significando nada.

• Marcos 15:26 “EL REY DE LOS JUDIOS”

… ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων
Y Marcos refiere la más truncada de los cuatro: Melech Hayehudim o MH, significando nada.
Conclusión
En ninguno de los textos de arriba vemos la palabra kai, que, si el acróstico YHWH ha sido escrito en hebreo, podría aparecer en el griego. Si apareció en cuando menos uno de los textos, entonces podríamos concluir que realmente estuvo allí. Sin embargo, como no lo vemos en ninguno de los textos, que son nuestros únicos registros de lo que fue (o no fue) en ese signo, podemos concluir que el acróstico YHWH no estuvo en la cruz. Lo mejor es permanecer silencioso donde la Biblia es silenciosa. Sin tener en cuenta, sin embargo, cómo se deletrea, la razón por la que los líderes judíos estaban enojados no fue porque el escrito, de alguna manera deletreó YHWH, sino porque decía que El era el Rey de los Judíos, una evidente declaración de mesianismo, lo que definitivamente rechazaron.


Resumen de la premisa: Estas cartas o palabras sueltas, no implicaban que el pueblo dejara de hablar hebreo por arameo.

TESTIMONIOS DE LA HISTORIA

5º Flavio Josefo.

Antigüedades de los Judíos, “Ahora me he encargado de la presente obra, como pensando que parecerá valiosa a todos los griegos para su estudio; porque contendrá todas nuestras referencias de la antigüedad, y la constitución de nuestro gobierno, como se ha interpretado de las Escrituras hebreas”. Aquí declara que las Escrituras Hebreas serán su recurso material primario.

Después en las Guerras de los Judíos 5, 9, 2, Josefo declara, acerca del líder romano, “Pero entonces Tito… envió a Josefo a hablar a ellos en su propia lengua; porque se imaginó que ellos podrían beneficiarse por la persuasión de un paisano suyo”. Después en 6, 2, 1, dice en términos inequívocos, “Josefo se paró en un lugar donde podía ser escuchado, no sólo por Juan, sino por muchos más, y entonces les declaró lo que César le había dejado a cargo, y esto fue en lengua hebrea [ἑβραί̈ζων – hebraidzon - καὶ ὁ ̓Ιώσηπος, ὡς ἂν εἴη μὴ τῳ̂ ̓Ιωάννῃ μόνον ἀλλὰ καὶ τοι̂ς πολλοι̂ς ἐνἐπηκόῳ, τά τε του̂ Καίσαρος διήγγελλεν ἑβραί̈ζων -.
Aquellos de mi propia nación reconocen que yo conozco mucho más en cuanto a los judíos; también trabajado arduamente para aprender griego, para comprender lo elemental del idioma Griego, aunque siempre he estado acostumbrado a hablar nuestro idioma, al grado que no puedo pronunciar el Griego con verdadera exactitud; ya que nuestra propia nación no aprueba que aprendamos lenguajes de otras naciones, y el hablar otros idiomas se considera vulgar. (Flavio Josephus, Antigüedades Judías, Libro 20, Capítulo 11, párrafo 2).




6º La Carta de Aristeas (200 a.C.)
Dice que los 70 ancianos judíos que tradujeron la LXX, hablaban un lenguaje diferente, en griego usa: eteros (Aristeas secc. 11), menciona que estos judíos aunque hablaban arameo usaban entre ellos un lenguaje diferente.
Un no judío ordinario mencionado en la literatura rabínica está referido como un arameo y generalmente tiene un nombre arameo más que uno griego (Tosefta, Pesahim 1:27)” (Safrai 1991ª).

7º Jerónimo. (IV d.C.).
Nacido en Belén, dedicó tiempo a aprender hebreo, para traducir la Biblia del hebreo al latín. Él menciona de un “evangelio de acuerdo a los hebreos” (Vida de los Hombres Ilustres 3,vol. 3 de los Padres Nicenos y Post-Nicenos.)…dice: “Mateo, también llamado Leví, apóstol y republicano activo, compuso un evangelio de Cristo publicado primeramente en Judea en hebreo por causa de aquellos de la circuncisión que creyeron, pero esto fue después traducido al griego aunque no es sabido por qué autor. El hebreo por sí mismo ha sido preservado hasta el presente día en la Biblioteca de Cesarea donde Pánfilo la guardó muy diligentemente. He tenido también la oportunidad de tener el volumen descrito por los nazarenos de Berea, una ciudad de Siria, que actualmente lo usan. En este se recalca que dondequiera que estuviera el evangelista, fuera por su cuenta propia o en la persona de nuestro Señor el Salvador, cita el testimonio del Antiguo Testamento, no sigue la autoridad de los traductores de la Septuaginta, sino del hebreo.”
8º Fragmentos de Papías (70-155 a.C)
Según Eusebio opinando sobre Papías dijo: “tuvo el privilegio de estar asociado con Policarpo, en la amistad de San Juan mismo, y de otros que vieron al Señor” (Eusebio 3.39.15) En el fragmento VI de Papías se dice que: Mateo juntó los oráculos [del Señor] en lenguaje hebreo, y cada fue interpretado tan bien como pudo” (Eusebio, III, 39, 1).


CONCLUSION


Nuestro Adón, habló hebreo, y pudo conocer el arameo y griego. Esto mismo podría haber sucedido con shaliaj Shaul –Pablo- y que incluso hablara latín; pero el resto de talmidim o discípulos sería algo extraño que dominaran y pudieran explicarse en otro idioma que no fuera el hebreo, ya que eran personas que no tuvieron un rabí como lo tuviera Pablo. Por eso, no hemos de olvidar que incluso Flavio Josefo que a pesar de vivir con los romanos, él tenía que explicarse en hebreo, pues no dominaba ni el latín ni el griego.

Por eso, y por las pruebas aportadas, podemos concluir que el idioma de base de nuestro Adón y de la mayoría del pueblo, era el hebreo. Y en menor medida el arameo y el griego antes de la destrucción del segundo Templo.

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